Hace algunos años, era improbable pensar que se fuesen a producir algunas afirmaciones como “El PSOE y el PP, siguen el mismo proyecto económico”. Sin embargo, habiendo sufrido las medidas adoptadas en política económica, de forma unilateral por el Gobierno de Zapatero y su nefasta repercusión en la vida social y laboral de nuestro país, crecen con especialmente trascendencia, por la injusta distribución de la crisis y la pérdida de derechos conquistados legalmente. Podemos imaginar que estas u otras afirmaciones, están configurando la vida cotidiana de la clase obrera: trabajadores amenazados con medidas de regulación de empleo, desempleados en busca de trabajo, pensionistas que han visto congeladas sus pagas, empleados públicos con salarios reducidos, jóvenes sin esperanza de futuro y un sindicalismo que aún no ha asimilado la importancia del impacto social de la crisis y el suicidio político del socialismo español. Con ello, vienen avanzando algunas tesis que resaltan las grandes coincidencias políticas entre Gobierno y Oposición Conservadora, a pesar de un discurso aparentemente opuesto, pero que finalmente ambas conducen al mismo neoliberalismo por dos caminos coincidentes.
Imagen que se ha trasladado al Congreso de los Diputados, donde los únicos diputados que mantienen sus votos en posiciones de izquierdas, mostrándose activos contra las reformas que se vienen realizando, son los diputados y diputadas de IU, ERC y BNG.
Mientras tanto, la clase trabajadora no sale de su asombro, ante el avance de las Reformas Laborales que el Presidente del Gobierno continua alentando día a día, mediante una política de duras imposiciones, en un improvisado teatro mediático que hace crecer el drama social de millones de familias y desempleados que viven pensando que otro mundo es posible. Sin embargo, los dirigentes del Partido Popular, los ejecutivos de las grandes empresas o los poderes financieros, tampoco están interesados en terminar con la opresión, la miseria y las desigualdades sociales. Entre todos, están terminando con las conquistas sociales y el estado del bienestar, tantas veces defendido por la izquierda social y política española.
La clase trabajadora, tiene una cita en la calle. LA CLASE TRABAJADORA TIENE QUE UNIR SUS FUERZAS POR LA IZQUIERDA.
Ni nos domaron,
ni nos doblaron,
ni nos van a domesticar.