Utopía
“La Utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. ¿Entonces, para qué sirve la utopía?
Para eso: sirve para caminar”
Caminamos hacia la huelga general
Continúan las obsesiones del Gobierno, aprobando nuevas Reformas contra los trabajadores.
El Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, anuncio en el Congreso de los Diputados, la aprobación en el Consejo de Ministros del pasado día 3 de diciembre, de un nuevo paquete de medidas contra la crisis. Sin embargo, estas medidas que se han aprobado, vienen a distorsionar y aumentar considerablemente las diferencias que se vienen produciendo entre los más ricos, cada día mucho más ricos, y los más de 4,5 millones de desempleados, cada día mucho más pobres. Unas medidas del Gobierno del Partido Socialista Obrero Español y su máximo responsable José Luis Rodríguez Zapatero, que siguen dando la espalda a millones de trabajadores para contentar a los señores de los mercados financieros mundiales y recibir el aplauso silenciado del Partido Popular.
Sin duda, la historia deberá juzgar la nefasta política social que el Gobierno de Zapatero viene practicando con un viejo estilo neoliberal y sin duda, quedan para la reflexión tras visualizar las siguientes imágenes y contenido de las propuestas:
Las medidas que se han adoptado, se dirigen a:
- Una rebaja fiscal en el impuesto de sociedades a más de 40.000 empresas, eliminando la cuota empresarial obligatoria a las Cámaras de Comercio, de todas las empresas.
- Se favorecen las agencias privadas de trabajo temporal o de colocación.
- Se extinguen las clases pasivas, integrándose a los nuevos funcionarios en la Seguridad Social.
- Se eliminan las ayudas de protección al desempleo, tras agotar las prestaciones (PRODI=426 euros).
- Se privatiza el 30% del organismo de Lotería del Estado y al mismo tiempo, se privatiza la gestión de los principales aeropuertos públicos españoles.
Con estas medidas, vuelve a reproducirse la doble moralidad del Presidente del Gobierno, favoreciendo por un lado a las empresas mediante la reducción del impuesto de sociedades y, por otro lado, se penaliza a más de 700.000 personas sin empleo, tras agotar en su totalidad sus prestaciones por desempleo, con la perdida de la ayuda de 426 euros, que el propio Gobierno a propuesta de los sindicatos, aprobó el pasado verano.
Con ello, nos vuelve a dar una nueva lección de socialismo moderno y otra vez, podemos comprobar el talante de este Gobierno, que lejos de cumplir y hacer cumplir la Constitución Española, propiciando la igualdad de todos los españoles, se ha convertido en un firme defensor de las desigualdades sociales y se ha aliado claramente, con los dueños poderosos de las finanzas mundiales, dejando sin espacio político al Partido Popular.
El propio Ministro de Trabajo Valeriano Gómez, ilustre manifestante contra la reforma laboral, el pasado 29S, ha modificado su espíritu y discurso progresista, cambiándolo por otro más acorde con los tiempos que le ordenan los Mercados, haciendo las siguientes manifestaciones a los medios de comunicación: “ Estamos aquí, estoy aquí, para hacer las Reformas pendientes, mi papel, todo mi esfuerzo se va a centrar y estará dedicado a impulsar las reformas pendientes en la economía española. Las Reformas se van a realizar en los plazos previstos y trabajare para acortarlos en la medida de lo posible ”.
Con estas palabras, el Ministro Valeriano Gómez también pasará a la historia de España, por ser la persona que odiaba las reformas del Gobierno, el 29S, manifestándose públicamente junto a miles de trabajadores. Y transcurridos dos meses escasos, concretamente el día 30N, en su papel de nuevo Ministro de Trabajo, manifiesta que hará las reformas necesarias “pase lo que pase”. A continuación:
¿En estado de Alarma?
EL ESTADO DE ALARMA EN LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA.
Art. 4. El Gobierno, en uso de las facultades que le otorga el artículo ciento dieciséis, dos, de la Constitución podrá declarar el estado de alarma, en todo o parte del territorio nacional, cuando se produzca alguna de las siguientes alteraciones graves de la normalidad:
a) Catástrofes, calamidades o desgracias públicas, tales como terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales o accidentes de gran magnitud.
b) Crisis sanitarias, tales como epidemias y situaciones de contaminación graves.
c) Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad, cuando no se garantice lo dispuesto en los artículos veintiocho, dos, y treinta y siete, dos, de la Constitución, y concurra alguna de las demás circunstancias o situaciones contenidas en este artículo.
d) Situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad.
El Control Aéreo en España, ha sido quebrado por las personas que realizan las labores de vigilancia y control de los sistemas de navegación aérea. La ausencia de su puesto de trabajo de unos pocos controladores aéreos, ha puesto en estado de alerta a un país como España. Sin duda, no tiene justificación alguna dicha actitud colectiva, organizada y llena de provocación profesional corporativa, que tendrá
consecuencias para quienes han provocado la situación de caos en los aeropuertos españoles y han truncado sin aviso previo (no ha sido una huelga), la libertad de transito de miles de personas. Sin embargo, este conflicto no es nuevo en España y tampoco es desconocido para la empresa AENA o para el propio Ministro de Fomento (José Blanco) como representante del Gobierno. El conflicto que enfrenta desde hace años al Gobierno y Controladores, ha contado con un nuevo despropósito del Ministerio de Fomento y del Gobierno de Rodríguez Zapatero, como es la utilización del Boletín Oficial del Estado, para resolver cualquier conflicto laboral. Una formula utilizada frecuentemente por los diferentes gobiernos en España, para resolver desacuerdos laborales o imponer Reformas contra los legítimos derechos de los trabajadores.
Con todo ello, se hace difícil pensar que habiendo calificado el Sistema de Control Aéreo de AENA y el trabajo que vienen realizando los Controladores en su funcionamiento, como una situación de especial trascendencia para la sociedad y un servicio público de carácter esencial. ¿Como va a resolver el Gobierno este servicio esencial?, quizás enfrentándose a un colectivo de trabajadores que a pesar de su carácter corporativo, tiene una legislación laboral que ha sido fruto de acuerdos y negociaciones colectivas. Del mismo modo, cuenta con una falta considerable de recursos profesionales, con una escasa incorporación a nuevos puestos de trabajo y, finalmente, ¿como va a conseguir que estos trabajadores se sometan? a unas condiciones de trabajo de máxima atención y estrés laboral, que sea compatible con la seguridad aérea que se requiere por las normas de aviación internacional.
Sin duda, la decisión de activar el Estado de Alarma como modo de resolver este conflicto laboral, ha puesto de manifiesto, la incapacidad del Ministerio para encontrar una solución negociada a las condiciones de este colectivo, descartándose de forma previa, todas las medidas necesarias para mejorar el servicio de control aéreo de nuestro país. Sin embargo, se utiliza la vía del Decreto como formula coactiva de resolver los problemas, lo que pone en serias dudas, la capacidad del Gobierno para resolver esta situación incomoda y complicada para todos los intervinientes en el conflicto.
Y finalmente, nadie puede pensar que España debe permanecer en Estado de Alarma de forma continuada o a la espera de resolución de un problema laboral que tiene su propia jurisdicción y su método de interpretación legislativa. La situación de Estado de Alarma, no puede mantenerse para esconder la incapacidad del Gobierno a la hora de resolver los conflictos sociales o laborales, de una forma consensuada. Un Gobierno, que utiliza siempre nuevas medidas para favorecer a los mercados financieros y con ello, seguir reduciendo derechos laborales dignamente conseguidos por la clase trabajadora, no es un Gobierno del Pueblo.
Las privatizaciones, no pueden ser la salida de la crisis.