José María Serrano Rodríguez
Miembro de las Ejecutivas de la Federación de servicios a la Ciudadanía
de Ciudad Real y Castilla-La Mancha.
A pesar de las situaciones
sociales y políticas de nuestro país. Comisiones Obreras ha sido siempre un
sindicato respetado por unos y querido por otros, siendo la vanguardia del
progreso social de la clase trabajadora y defensa de los derechos de los
trabajadores en general; así lo ha sido, hasta la burocratización de sus
estructuras, el centralismo de su organización federal y territorial y el
aburguesamiento de sus cúpulas sindicales. Todo ello, ha favorecido el
alejamiento teórico y práctico del sindicato de clase, de su afiliación y del
conjunto de las trabajadoras y trabajadores, a pesar de, la aparente
tranquilidad que se pretende por parte de sus dirigentes responsables de esta
situación.
Todo ello, junto a la pasividad
ante los problemas y mirar hacia otro lado en situaciones de injusticia social;
ha provocado los recelos de numerosos trabajadores y el relajamiento de las
Patronales que inmersos en la excusa de la crisis, han abanderado las reformas
y perdidas de derechos que el Gobierno les ha permitido sin remedio para unos y
sin oposición sindical para otros.
Por ese motivo, ha llegado la
hora de poner en su lugar a un sindicato como Comisiones Obreras y poner en pie
a más de un millón de afiliados y afiliadas que están esperando los cambios
necesarios para recuperar la hegemonía sindical que nos pertenece y volver a
disfrutar de los derechos laborales que nunca tuvieron que ser arrebatados.

Vivan Las Comisiones Obreras.